septiembre 05, 2007

Para el Mesiversario número 35


Quién lo habría imaginado

Ni siquiera nosotros seguramente

Que el amor se encontraría justo allí sin buscarlo

Sin pensarlo, sólo siguiendo impulsos

Esas corazonadas al principio tímidas

Que me movieron el piso, y todo lo que me había planteado en la vida

Eso fue al principio, luego creí vivir un cuento de hadas, y de hecho lo fue

Todo perfecto, a su tiempo, marcando el paso hasta hablar, hasta que de mirarte ya no pude más.. hasta que nos volvimos una pareja, una dupla, un par, un mundo aparte, un sueño, un proyecto, una amistad, un amor, una vida, uno

Es maravilloso saber que cada 6 es para mi maravilloso, que de ser 2, 3 o 4 a 35 el sentimiento no disminuye, el día no pierde importancia, el día es nuestro día

Porque te regalé oficialmente mi corazón un 6 y renuevo esa promesa cada 6

Como ese de 6 de octubre de ensueño, ese en que yo flotaba en una nubecilla sin poder creerlo

Sin explicarme por qué Diosito me regaló tal dicha, preguntándome una y otra vez si lo merecía, esperando cada miércoles como se espera un ángel

Y sentir como de apoco curabas mis heridas y mis penas… enseñándome lo bello que es vivir

Mi vida, te amo, espero no te moleste que escriba esto aquí y allá una y mil veces, y que me odies por tener buena memoria, no como tú que eres un caballero en grado superlativo

^^

estoy tan feliz hoy día que te escribiría una canción si mi guitarra tuviese todas las cuerdas

y correría a tu casa a cantarte algo, de seguro sí lo haría, pero esta loca se reprime

porque el Mingo es diferente y yo lo amo, y me basta que sepa que de mi corazón le canto, que hoy me alegro de tu alivio, tu alegría y que pondré de mi parte para que todo sea óptimo, para que tú estés feliz

Feliz Mesiversario número 35 Andresito, niño feo y mañoso, padre de todos los mingos




septiembre 04, 2007

Schopdog... un lugar diferente



Lo que pretende ser un simple almuerzo en el Schopdog, un restauran a la usanza de los cuarenta y cincuenta, se transforma en un viaje a través de las más dichosas décadas.

Sus mesas parecen las de un antiguo tren. Relojes antiguos, patines, letreros, radios y toda clase de antiquísimos artilugios coexisten en las pobladas paredes del local, transportando al cliente a un mundo distinto, ajeno al ruido característico del mall Plaza del Trébol, como si sus puertas fueran un abismo, donde la dimensión temporal se alterara. Tengo la impresión de que pronto entrará Marty McFly con ese vestuario tan suyo y súbitamente vislumbro a un señor con un atuendo similar al personaje de “Volver al Futuro”. Las épocas se mezclan en un ambiente cálido, el mejor escenario para que exquisiteces como el pollo grillé asistan a una fiesta para el paladar.

La palta reina, como buena monarca, es la adoración de las más deliciosas verduras frescas, mientras que la ensalada César es un plato digno de un emperador, variado, bien presentado y abundante. Otro miembro de la realeza, el Filete Duquesa se luce junto a un guiso de verduras, y se presenta de la mano con el clásico bistec a lo pobre, seguido por una canasta de chorizos reposando sobre una multitud de papas fritas, como si fuesen el público de un concierto de rock.

Para quienes gusten de platos más contundentes, el sándwich de filete campesino desborda deliciosos ingredientes, aunque en la batalla por los paladares no puede contra el arrogante sándwich lomito italiano, cuyo evidente exceso de carne, tomate, palta y queso termina por convencer a los clientes. Hasta los hot dogs son exclusivos y presumidos en este local: se pasean luciendo altivos trozos de carne picada y cebollines, entre otras sofisticadas mezclas, sin menospreciar al clásico italiano que los embarcó en este expreso por el tiempo.

Por mi parte, me decido por el atún naturista, que sumergido en perfecta meditación, dirige a una palta plebeya, un montón de lechugas taciturnas, un huevo resignado, palmitos enamorados, tomates tiernos y el arroz más blanco, a quienes la mayonesa y el limón proponen acompañar. Disfrutando su mezcla de sabores, mi amiga y yo también meditamos, embobadas mirando al amable mesero, que nos brinda un trato preferencial y, un tanto sonrojado, posa para las fotografías que ella le toma.

A mi izquierda un jinete me sonríe desde un afiche de “Mobilgas”, mientras que el cantante posicionado junto a mi mesa, deleita a los comensales con los éxitos de Arjona y Sin Bandera, mientras controla su propia música como un experto discjockey. Su escenario lo constituyen paredes repletas de las fotografías de las más bellas chicas y los más viriles galanes, engominados y bien vestidos, no como los de ahora, con pantalones que no alcanzan a cubrirles las pompas, y largas cabelleras desordenadas que me obligan a lamentar no haber nacido 50 años antes.

Si lo que desea es celebrar, un pisco sour con tabla clásica es una buena alternativa. Jamón, palmitos, aceitunas, queso y galletas junto a la más deliciosa mayonesa que no se pierde ningún evento, son los integrantes de este montaje culinario. Aunque no son pocos los que prefieren una pitcher con tabla mediterránea.

Pecado sería olvidarnos de los postres que es posible agregar al banquete por unos pocos pesos más, tres leches y selva negra son algunas de las variedades. Precisamente eso observábamos, lamentando el que nuestro reducido presupuesto no hubiera alcanzado para un tiramisú, cuando el mesero de nuestros amores se acerca sonriente y nos sirve un gran trozo a cada una. Nosotras nos miramos y honradamente le explicamos que no los habíamos pedido, pero él se encoge de hombros, sonríe y murmura “no importa”, dejándonos aún más derretidas y comprometidas para regresar.

Un sitio para permanecer, el tiempo transcurre a un modo distinto, sin las prisas del nuevo milenio, comer es un placer, conversar un deber, observar una delicia. Sin duda: un lugar diferente.

julio 12, 2007

Acaso un Joven responsable no puee estudiar!!! ay Dio

En tiempos en que las evaluaciones universitarias viven uno de sus periodos de apogeo, las intenciones de los estudiantes de zambullirse en el mundo de los conocimientos se ven mermadas por una serie de imprevistos que al parecer confabulan para que no lo logre. He aquí una lista de los terribles villanos que pretenden impedir que ejerzamos nuestro derecho a estudiar.


1) Pérdida momentánea del carné escolar. Lamentablemente suele ocurrir al llegar a la biblioteca. Es necesario detenerse a revisar todos los pliegues del bolso o mochila y esparcir por el piso la ruma de fotocopias y libros para solucionar semejante desgracia. Generalmente el señor auxiliar que se halla en la entrada de este monumento del saber permite al desdichado entrar utilizando su tarjeta. Éste esboza una sonrisa agradecido, la energía no alcanza para más. Generalmente, un par de pasos más allá encuentra su credencial en el bolsillo del pantalón.

2) La eterna espera del ascensor. Luego de una larga noche sin dormir y las peripecias con la credencial, el estudiante toma la sabia decisión de subir en ascensor, y lo espera. Presiona el botón varias veces, y sigue esperando. Llegan más estudiantes y no pasa nada. Luego de cinco minutos, y sin poder perder más tiempo, se dispone a utilizar las escaleras, resignado.

3) Al llegar al cuarto piso, exhausto pero confiado de haber ahorrado tiempo, a menudo se percata de que el ascensor funcionó una vez que se marchó.

4) No hay vacantes en la sala de estudios. El desesperado universitario recorre las salas de estudio buscando un lugar donde satisfacer su sed de aprender, y para qué estamos con leseras ¡el certamen es mañana! Como agua en el desierto vislumbra un sitio vacío, justo en medio de un grupo de alumnos de ingeniería. No le importa, se sienta, preparado para al fin estudiar.

5) Los futuros ingenieros son bastante sociables, se preguntan mutuamente los resultados, y los gritan de una fila a la otra. También se paran y se quedan a un lado del desprotegido joven, resolviendo juntos y a viva voz un ejercicio. Cuando al fin acepta la inutilidad de seguir allí, el pobre estudiante se retira y los deja continuar con su animada charla.

6) Casillero en mal estado. Suele ocurrirle al universitario que decide buscar algunos libros en el tercer piso, que una vez que deja sus pertenencias en el casillero de seguridad, y que ha depositado los cien pesos, se da cuenta de que la llave se encuentra quebrada, y que por ende sus cosas quedaron atrapadas. Una vez más el estudiante debe recurrir a uno de los amables auxiliares, quien relajadamente abrirá el buzón con una herramienta. Es necesario escoger un nuevo casillero y al fin guardar sus cosas.

7) Libro en catalogación. Luego de esperar en una larga fila para usar el computador de catálogos el estudiante encuentra el libro deseado. Velozmente avanza hacia la estantería señalada por el sistema y busca sin éxito el preciado texto. Al dirigirse al señor bibliotecario, él explica al aproblemado muchacho que el libro permanece en catalogación y que tal vez en un mes más esté disponible.

8) Castigado sin tener idea. Una vez que el estudiante escoge un libro de características similares, se une a una nueva fila. Al llegar a la deseada meta, la dependienta le anuncia que está castigado por atraso. Indignado recuerda el libro que su mejor amigo prometió devolver ayer. Se va maldiciendo el destino, y pensando que el día no se puede echar a perder más.

9) Al pasar por el detector se activa la alarma. Todos se voltean a ver al ladrón de libros. Cuando el auxiliar le pide al acusado que revise sus cosas, comprueba que a su nueva parca no le habían sacado todos los distintivos, uno de los cuales provocó la alerta.

10) Atrapado en el ascensor. Tras un nuevo intento de utilizar el moderno mecanismo el joven podría ser victima de una falla, quedando encarcelado hasta que alguien de buena voluntad alerte a los auxiliares.

enero 13, 2007

Sophie, quien les escribe...

Por Plutón, mi pequeño- gran amigo

Nunca me importó tu tamaño, te respeté y tomé en cuenta como uno de los grandes. Digo la verdad, no te discriminé, por eso me indigné al enterarme que te habían dejado de considerar, y que se rumorea que te exiliaron del sistema solar. Nunca te olvidaré Plutón.

Recordándote siento deseos incontrolables de apedrear a esa tropa de viejos sabios que se sienten facultados para eliminar o sumar planetas a su antojo, como si fueran viles marionetas para su estudio, azotar a tus hermanos por no defenderte, declarar en toma a la galaxia hasta que te incluyan, y de paso golpear a los nativos de escorpión, que dudan de tu influencia, confiando más en las malas lenguas que en ti, que tan bien te haz portado con ellos.

Confío en ti, chiquitín- espero que no te moleste que te diga así- y, es verdad, siempre te consideré pigmeo, pero de ahí a tratarte de enano maldito y desterrarte al olvido intergaláctico hay una gran distancia.

Dudo que tu nodriza, la vía láctea, deje de quererte, y que tus hermanos planetas te olviden. No creo que los cuerpos celestes te apunten con dedos inquisidores. Por eso yo, ínfima partícula con la suerte de ser terrestre hoy te recuerdo.


Aquí van dos de mis textos vivenciales... jajaja, ojalá les gusten!!!!


El humo de la discordia

Sábado por la tarde. Algo extraño se respira. Me sentí libre y, por un momento, aliviada, inhalé un poco de ese aire puro, nuevo y anhelado ¡Hasta qué punto había llegado la invasión a mis pulmones! Estuve oprimida, no por la gravedad- como rezaba la propaganda-, sino víctima del cigarrillo y, desde ese día, como el resto de los no fumadores, podría festejar el destierro de las toxinas tabaqueras donde no pueden dañarnos.

Absorta en inusitada nostalgia, recordé dramáticos momentos en que sentí esa sustancia, asquerosa para mí, apoderarse de mi ropa, mi piel, mi pelo; invadir mi sistema respiratorio, posándose definitivamente- ¡ay, mi Dios!- en mis pulmones, envolviéndolo todo, como una plaga. Pero, desde entonces, ya no debía sufrir, resignada, una vida más corta de lo presupuestado, producto del veneno que absorbía a diario de mis conciudadanos. Llena de júbilo ingresé a una galería, declarada para NO fumadores por un glorioso letrero. Todo era perfecto.

Sin embargo, un olor bestial, nauseabundo, y tan bien conocido me extrajo del limbo en que me hallaba, devolviéndome a la cruel realidad ¡Qué ingenua había sido! Lamenté haber idealizado el rigor de la justicia chilena, y comprendí que las leyes están para quebrantarlas, y que el mercado negro ha existido desde que existe el comercio. Suspiré, y al pasar frente a los fumadores no me atreví a encararlos, ¿para qué? Nada ha cambiado, vivo en el mismo Chile. Roguemos al Señor, no fumadores, que nos libre de la tentación de morder la manzana de la nicotina.

Erase una vez una periodista...


Soy Sophie Alex y estudio periodismo.. me considero bastante idealista y estoy segura de haber escogido la profesión apropiada. Estoy conciente de que en ella corro el riesgo de abandonar todos mis ideales por el vil dinero y la fama, sin embargo, siento que en ella es donde puedo cambiar más de este mundo, a veces cruel, oscuro y mentiroso, simplemente porque puedo ver cuan claro, bondadoso, sincero puede ser.

En fin, quiero compartir con ustedes mis pensamientos, textos universitarios y risas... las cosas que se me ocurran y todo lo que amo...
saludos y
Bienvenidos!!!!



I`m Sophie Alex, student of
journalism. I think i`m enough idealistic and i`m sure i`ve choosen the suitable profession. I know in it i run risks to give up all my ideals for vile cash and fame. But i feel it`s being a journalist how i change more of the world, sometimes cruel, dark and lier. Just because i can see how clear, kind and sincere it could be.

On end, i want to share with you mis
thoughts, university texts and laughs.. all things that happens to me and everything i love...

greetings and Welcome!!!!!